Qué hacer cuando no se puede viajar

Sí. Lo confieso, me frustra mucho no poder viajar. Demasiado tiempo sin poder viajar, y ser lo que en definitiva somos: viajer@s.

Pero de eso se trata. No sólo viajamos, es que «somos» viajeras. Eso es una actitud, una forma de ser, que va más allá de coger un avión, o de un sello en un pasaporte.



Así que en esta temporada especialmente frustrante para aquellas que no nos gusta quedarnos quietas, y que siempre tenemos algún viaje planeado… aquí van 5 formas de viajar sin viajar:

1.Viaja por tu zona: Es tan cierto que no apreciamos aquello que tenemos cerca… Debido a las restricciones de movilidad, quizás no podamos ir demasiado lejos, pero los viajes no se miden por km. Algunos podemos visitar sólo nuestro municipio, mientras que otros podrán incluso desplazarse por toda su comunidad autónoma. Sea como sea, seguro que hay algún lugar cerca que todavía no conoces. Quizás ahora sea el mejor momento! Ya habrá tiempo de ir a sitios exóticos.


2. Viajar a través de libros, películas y documentales. Quizás sea lo más típico que se suele recomendar, pero sumergirnos en un buen libro o película ambientados en otra cultura realmente es como teletransportarnos a ese lugar. Y especialmente interesantes son también los documentales, tanto los de naturaleza y animalillos, cómo los que nos llevan a conocer relatos, costumbres, y formas de vida de otros lugares.


Libros de viaje


3. Álbumes de fotos de nuestros viajes. Seguro que tenemos fotos y vídeos en el disco duro que hace años que no vemos. Podemos aprovechar a ordenar y volver a ver todas las fotos, incluso a hacer algún álbum para pasarlo a libro, ya que son esas cosas que nunca tenemos tiempo y se nos van acumulando. Será como revivir ese gran viaje, y además nos quedará un recuerdo para siempre.


4. Mapas: no sé a vosotras, pero yo podría estar horas y horas mirando mapas. Con el Google Maps, google Earth, Maps.me, o con cualquier Atlas. Me encanta descubrir lugares nuevos, con nombres impronunciables, montañas, ríos, islas diminutas…Y además va muy bien para coger ideas de nuevos destinos! Incluso hay juegos interactivos basados en mapas, para aquellos que quieran poner a prueba sus conocimientos.







5. Pero lo más importante de todo: ¡la actitud viajera! Sal de casa como saldrías en cualquier ciudad del mundo que exploraras por primera vez. Cuando viajo, me doy cuenta que estoy como una niña pequeña, porque todo es nuevo. Y estoy mucho más abierta a todos los estímulos, me fijo más en todo lo que me rodea, me interesa conocer la historia del lugar, estoy abierta a aprender nuevas actividades, a conocer a gente diferente (mal momento ahora..), … Y me preguntro, como mejoraría mi vida si mantuviera esa actitud curiosa incluso sin estar lejos de casa? Aunque no podamos viajar, no perdamos esa actitud.

Y vosotras, ¿qué hacéis para aliviar las ansias de viajar? ¡Dejad vuestro comentario!